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De Campos y otros Placeres

El alcalde de Santa Cruz de Tenerife y el primer teniente de alcalde me llaman para comunicarme que se ha resuelto el dilema de este verano. Juan Galarza será su nuevo director de comunicación. Es una gran noticia. Primero para mi amigo, hermano y compañero, desde el Calasanz que nos educó durante años hasta tantas cuitas de profesión, igual que luego me ocurriría con su hermano. Presidente de la Asociación de la Prensa, periodista de raza, maestro de una generación de periodistas deportivos, heredero y coetáneo de una saga de artistas plásticos, que él ha sabido trasladar del lienzo de su padre y su hermana al folio en blanco que llena de exquisitez lingüística no exenta de pasión. Bregado también en comunciación institucional en el Cabildo de Tenerife, un motor envidiado por no pocos gobiernos locales en España, su nombramiento era una apuesta a ganador. Es una gran noticia para el pacto municipal entre nacionalistas y socialistas, porque habrá un hombre cabal que intentará torear con maestría los intereses partidistas y velará por la verdad y dignidad de la institución. Es motivo de esperanza para esta ciudad, convertida en los últimos años en un auténtico erial, una capital ficticia, más cercana a una aldea rural del interior peninsular a principios del XX que a una dinámica ciudad del siglo XXI, con una potencialidad enorme, internamente (en sus barrios y calles) y externamente como nudo de comunicaciones y atractivo turístico. Una gran noticia.

Durante semanas, exactamente desde mi renuncia a seguir como director del Diario de Avisos, el decano de la prensa de Canarias, a finales del pasado mes de junio, he escuchado mi nombre mil veces, en ocasiones (pocas, es verdad) en las bocas pestilentes de quienes ni me conocen, ni saben de mi, ni de mis muchas o pocas ambiciones, ni mis necesidades económicas, ni mi vida privada.

Yo, decían los adalides de la verdad (meros fantoches disfrazados de informadores y tertulianos) abandonaba el destino en el que entregué todo durante casi dos años para recogerme en los mullidos sillones del ayuntamiento. No ha sido así.

He esperado hasta hoy para acordarme especialmente de dos sin-vergüenza, que me recuerdan a la película Dos tontos muy tontos o No me chilles que no te veo, dos impresentables del puñado de excrementos conque esta ciudad vive atemorizada y que dedicaron parte de su tiempo hace semanas a insultarme sin tener, como ahora se demuestra, ni puñetera idea de nada.

Los tengo grabados para no olvidar jamás hasta dónde puede llegar la miseria humana… Ah,  atentos a cuando enarbolen de nuevo y sin-vergüenza, que lo harán (vaya si lo harán) la bandera de la honestidad, la pulcritud y la decencia.

Procuren estar lejos, porque apestan a podrido.

ULTIMA HORA: “No es la primera vez que se quema Valle Gran Rey”

No hace frío, ni hay escenas de pánico, ni desorden. Todo está tranquilo en el inmenso muelle de Valle Gran Rey, el municipio al sur de la Isla de La Gomera cuyas casas han quedado totalmente evacuadas como medida preventiva ante la voracidad de las llamas en la cumbre. Ahora el casco casi es un pueblo fantasma, sin vida. Todos se han trasladado al muelle. Miles de personas “más de 2.000” esperan ser evacuadas en barcos hasta la capital, San Sebastián. La explanada de ambos muelles, el nuevo espigón y el muelle viejo, son a esta hora de la madrugada, una inmensa alfombra de vehículos, “aunque aún hay hueco para más”, en palabras de Esteban Fernández Vera, empresario canario de 47 años que llevaba casi un mes en la isla con su esposa y dos hijos y que ahora se ve obligado a salir. “Aquí no llega humo ni calor, pero hay veces en que sí sentimos una lengua de aire caliente a la zona de La Calera; por eso me imagino que nos habrán traído aquí”. Esteban Fernández habla tranquilo, desde el interior de su furgoneta Kangoo blanca aparcada en el muelle. “No es la primera vez que se quema todo el palmeral de Valle Gran Rey”, asegura. “Hace diez años pasó igual, pero también es verdad que no ocurría desde entonces y hay material de sobra para hacer de combustible por todo el barranco; casualmente hoy mismo me habían comentado que nadie había limpiado eso en años”. El fuego avanza arrasando el famoso paisaje de palmeras y bancales tan característico de esta zona de La Gomera. “Pero no llegará a las casas de la costa porque ahí ya sólo hay plataneras”, añade este vecino. Según su testimonio, recogido vía telefónica, el buque catamarán de Fred Olsen “ya está atracado” y efectivos de la Guardia Civil y policía local están invitando a aquellos que quieran a embarcar. “Los más apurados son los que trabajan mañana, pero si a muchos les dan la opción de qiedare, seguro que no cogerán el barco”. Otro buque de la naviera Armas ya está rumbo a esta zona y Salvamento Marítimo ha desplazado tres barcos más. Las llamas siguen avanzando. “El fuego se ahogará cuando llegue al puente. Ahí no hay nada más, se acabará solo y habrá que empezar de nuevo, como hace diez años”, concluye Esteban Fernández.

La otra orilla. Hidroidioteces

1.- Un hidroavión no ameriza para llenar sus tanques de agua. Mientras vuela, toca con la panza la superficie del mar y se abastece así de hasta 5.000 litros. Eso para aguas tranquilas, claro, justamente las menos frecuentes en Canarias. Entonces, hay que tirar de dársenas y ahora están atestadas de veleros y yates.

2.- Con brisa, marejadilla, nuestra famosa “mar picada” no hay lugar en Canarias donde cargar. Ni presas grandes, ni pantanos, ni lagos, ni rios.

3.- Si un hidroavión tiene que aterrizar en el aeropuerto para repostar combustible o agua, para valorar su operatividad en la extinción de nuestros incendios, súmese el tiempo de aterrizaje en un aeropuerto, proceso de carga, y autorización para despegar de nuevo. Eso sí, por ejemplo, una operación inviable en La Gomera, justamente la isla que se quema ahora.

4.-  Son numerosas voces las que han advertido los inconvenientes de apagar los fuegos con agua salada, por lo inutilizado que queda el suelo, la fauna y la flora.

5.- La huella. Dícese de la capacidad de un artefacto para lanzar agua y que surta efecto. Los hidroaviones son perfectos para terrenos llanos o con leves pendientes. Valorar qué hacen en nuestros abruptos barrancos y riscos, mientras un helicóptero, con mayor capacidad de carga de agua puede desalojar de golpe casi 5.500 litros en la vertical de las llamas.

6.- Los incendios los apaga el personal de tierra, con apoyos aéreos.

7. Una base permanente de hidroaviones en Canarias, ¿cuánto cuesta? (súmese tripulaciones y mantenimiento). No menos de varios millones de euros.

8.- Comparar ese coste con las siguientes acciones:

- Base permanente de helicópteros Kmov.

- Torretas de vigilancia en lugares estratégicos (con vigilantes, claro, o, al menos, cámaras –imprescindible que funcionen-).

- Limpieza de los cortafuegos. Corredores de 34 metros de ancho están totalmente invadidos de maleza y vegetación. Eso visto por estos ojitos esta misma semana.

- Menos demagogia. Ah no, milagros no.

La otra orilla. Paz turística

La firma del convenio colectivo que regulará las relaciones laborales en la industria turística de la provincia de Santa Cruz de Tenerife durante los próximos tres años supone un hito que merece destacarse en tiempos convulsos y de enfrentamiento permanente entre agentes sociales, patronal y administración. Pintaban bastos para la industria de las islas y sus representantes.

En primer lugar, las cifras de llegada de turistas y el gasto medio en destino (el que realmente genera riqueza en las Islas) no hacían más que bajar. La pacificación de los territorios conquistados por la Primavera Árabe, las ofertas irresistibles de estos destinos (del tipo: 300 euros ida y vuelta desde Alemania todo incluido en un lujoso 5 estrellas pegado al Mar Rojo), la eliminación de un plumazo de las bonificaciones a las compañías aéreas que generaran nuevas rutas, aumentaran frecuencias o utilizaran días valle y la subida de las tasas de los principales aeropuertos de las islas jugaron en contra del único tren que hasta ahora plantaba cara a la crisis y al desempleo. Canarias, con 362.000 personas –un 30% de su población activa- lidera la triste estadística de desempleados en España. Aún generando riqueza y puestos de trabajo, es evidente que el turismo no ha podido absorber el excedente que ha dejado tirado en al cuneta la construcción, y a cuyo hundimiento se han unido todo tipo de empresas. Los expertos más prudentes aseguran que, en el mejor de los casos, con unas Islas a pleno rendimiento, apenas se podrán crear unos 80.000 a 100.000 puestos. ¿Qué hacer con los otros 260.000? Ése es el drama.

La firma del convenio colectivo en hostelería trae paz al único sector que se ha mantenido dinámico, amenazado por una huelga este mes de agosto si no se llegaba a un acuerdo, movilización a la que ya se habían sumado sindicatos de todo el país en otros destinos del Mediterráneo. Ahora, esta provincia se descuelga.

No han faltado enemigos. Por ejemplo, el Gobierno de Canarias, que constantemente ataca a los empresarios turísticos por (supuestamente) no crear puestos de trabajo y combatir el desempleo, que no paró de entorpecer y lanzar mensajes equívocos que distorsionaban la mesa de negociación de patronal y sindicatos, en la que el Ejecutivo no tenía arte ni parte. Encima, por decreto y por sorpresa, el Gobierno sube dos puntos el Impuesto General Indirecto Canario (IGIC) cuando todos los contratos con turopedores estaban cerrados, obligando a los empresarios a tirar de sus ya exiguas cajas.

Además de la responsabilidad de los actuales líderes sindicales, el mérito de este logro hay que atribuírselo a la nueva junta directiva de la patronal turística Ashotel, liderada por un joven, Lorenzo Marichal, absolutamente desconocido y en el extrarradio de los grandes cortadores del bacalao de la industria de las Islas. Ya su designación como candidato generó desconfianza por parte de los empresarios más potentes. La ausencia de padrinos, su juventud, su carrera al frente de un modesto complejo del Sur de Tenerife y supuesta inexperiencia negociadora hacían pensar en una mera etapa de trámite, si no en un rotundo fracaso, pero justamente esa carencia de ataduras con el poder político y económico, y las ganas de marcar un antes y un después, de convertir a Ashotel en el auténtico portavoz de la principal industria de las Islas, es la sólida base que le ha dado alas a él y su equipo para encarar con éxito esta durísima negociación en la que, repito, no han faltado enemigos.

MÁS INFORMACIÓN:

http://ashotel.es/index.aspx?secc=/apartados/comunicacion/oficinadeprensa&idi=esp&ac=am&id=205

http://www.laprovincia.es/turismo/2012/07/27/tres-euros-generado-canarias-corresponde-turismo/473091.html?utm_source=rss

Crónicas de un parado. El amigómetro

El famoso camarote de los Hermanos Marx en la película Una noche en la óperaNunca temí que dejara de sonar el teléfono. Durante veinte años en medios de comunicación, gabinetes o instituciones el volumen de llamadas siempre fue muy alto.

Es interesante contratastar si las personas que  te importan coinciden con aquellas para los que tu significas algo. Ha sido ilustrativo comprobar cuántos favores llegaste a hacer, cuántas veces arriesgaste más de lo que debías (porque creías que eso era lo conveniente) y cuán rápido los que más tiraban de ti han desaparecido. Curiosamente, su amnesia se incrementa cuanto mayor peso tiene su cargo público, especialmente los políticos de todo signo, aunque no los únicos.

Yo sí los recuerdo, para bien o mal de cada uno de ellos.

Es muy interesante este proceso. Al final, soy un tipo afortunado.

Tengo un amigómetro (gracias, Jose, por regalarme esta joya de palabra) que mide de qué manera se han retratado unos y otros. He tomado buena nota.

Nunca olvidaré quiénes me abrigan ahora y por eso quería que lo supieran. El teléfono no ha dejado de sonar y eso, justamente en estos momentos, ha sido un gran aliciente para mis nuevos proyectos.

Junto a mi familia y mi pareja, son imprescindibles en esta aventura.

Gracias!

Crónicas de barrio. El sueño americano

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Entrar en la peluquería Molina es hacerlo en un decorado de film típico americano: sus alusiones permanentes a Nueva York, esos rojos y blancos que sólo un americano podría y sabría combinar bien, sus radios de época, sus fotografías aéreas de los rascacielos de Manhattan, los sillones negros, amplios, giratorios. Es el sueño americano de Jose. Además es cinéfilo y buen conversador. Así lleva 20 años y sólo tiene 43. “El secreto está en los recortes, en cómo rematas el pelo; puedes hacer un desastre de pelado que un buen recorte te lo salva, pero, fíjate, ¿quién te corta hoy ya el pelo a navaja?”. Jose es ni más ni menos que un peluquero de barrio, como muchos en cualquier lugar del mundo.

ImageHace muchos años, mi padre me llevaba a otro profesional como él, en el conocido gabinete de Óscar y Ville. Óscar me contaba sus aventuras de hippy con la mítica Volkswagen con la que recorrió medio mundo y sobre la realidad del país (daba igual quién gobernara, un político siempre da razones suficientes para darle leña), sobre la paz, la filosofía, la literatura o la vida.

Luego supe que tuvo un programa de radio, La isla de Óscar, un nombre que le iba al pelo (y no sólo por su profesión), sino porque parecía un ser raro en un mundo tan extraño como el que nos toca lidiar.Image

Nunca más me encontré a un peluquero como él. Las modas, las prisas, la comodidad, me llevaron a una tourné por esos salones con música dance a tope, donde parece que lo importante es que haya tanto ruido como para que no tengas que pensar en el destrozo que te hacen un mes sí, y al otro también.

Era una ruleta rusa. En mi caso, con más mala que buena fortuna, como acreditan mis sucesivas foto carnet.

ImageHace pocos años di con Alcides, un paraguayo emigrado a Tenerife, muy eficiente, también gran y animoso conversador, que me hablaba de carnes deliciosas, fincas enormes, emigración y trabajo, de lo mucho que cuesta tener lo poco que uno disfruta. Y ahora he llegado al templo americano de Jose, uno de los fans de Liam Neeson, que anoche mismo vio la película Infierno Blanco (adjunto enlace con el trailer http://trailers-de-peliculas.labutaca.net/infierno-blanco). Y de regalo. para él y para quien tenga curiosidad, entrevista al protagonista: http://trailers-de-peliculas.labutaca.net/infierno-blanco-entrevista-liam-neesonImage

Me gusta reencontrarme con personajes como él, profesionales, orgullosos de su barrio, con ese fino sentido del humor que sólo alcanzan los que ya están de vuelta y con ganas de soñar, en su caso con ir a Nueva York, con su mujer, Guacimara. “Todo llega, Juanma, todo llega”.

Mientras tanto, él, que sustituyó a su padre en el negocio,  sigue soñando y haciendo de aquella pequeña esquina gris su gran sueño americano.

Crónicas de barrio. Con la puerta en las narices

Hoy escribo decepcionado. Concejales que abandonan el salón de plenos para asegurarse un segundo de televisión y una línea de texto en un despiece perdido, el PP absteniéndose de una iniciativa que venía demandando durante años, vecinos expulsados del salón y medio centenar de ciudadanos protestado en contra, gritando, silbando y haciendo sonar pitos y sirenas. Ah, y tanto o más grave, al menos a la hora en la que me acerqué, las puertas del Ayuntamiento cerradas. No creo que sea éste el mensaje que quiera transmitir el actual equipo de Gobierno, un pacto funambulista entre nacionalistas, socialistas y centristas que ha aguantado el primer año sin grandes fricciones internas, al menos que hayan trascendido. Un poco de ruido airea el salón, le inyecta proteína de calle, chute de realidad, recuerda a los políticos por qué están sentados ahí y a quiénes se deben, no hace más daño al oído que los altavoces de un concierto de cualquier artista al que acuden con cierta asiduidad.

Se aprobaba parcialmente el Plan General de Ordenación Urbana de Santa Cruz de Tenerife, tras años de dura polémica y miles de ciudadanos temerosos de qué ocurrirá con su vivienda si se encuentra en un edificio declarado fuera de ordenación. Durante años ha habido de todo, desde personas realmente preocupadas por el futuro de la ciudad hasta avispados que han rentabilizado el temor ajeno. Sólo era un paso más en la línea de contar con una ciudad de futuro, que se reactive económicamente.

Por todas estas cosas me he sentido hoy decepcionado: 

- Porque en la ciudad hubiera más carteles llamando a la concentración, que vecinos a las puertas del Ayuntamiento a la hora fijada.

- Porque las puertas del Ayuntamiento estuvieran cerradas a cualquiera que, como yo, tratara de ejercer su derecho democrático de asistir al pleno.

- Porque el estado de letargo de esta ciudad merece una alianza política de gran calado, proactiva, poniendo el hombro antes que la zancadilla.

- Y porque la vida de esta capital tiene que aprender a continuar, a generar riqueza, esperanza, ilusión, actividades a pesar de todo y todos ellos.

Y eso no lo veo. Aún.

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